- Propondré un descanso y un regreso posterior al tema.
- Cambiaré mi enfoque y trataré de ver las cosas desde otra perspectiva.
- Me quedaré con mi opinión y seguiré defendiendo mi postura.
- Empezaré a centrarme en el aspecto emocional de la situación.
- Dejaré que la otra parte se exprese, y luego responderé.