- Mantengo la calma y trato de dejar las emociones a un lado.
- Responderé con las mismas palabras afiladas para mostrar que no me dejaré ganar.
- Lo ignoro porque no merece mi atención.
- Le pregunto sobre sus motivaciones y trato de entender por qué se comporta así.
- Me sonreiré y me iré; algunos conflictos no valen la pena resolverlos.