- Le ayudaría a identificar qué salió mal y propondría una manera de mejorar la situación.
- Intentaría asegurarle que no es el fin del mundo y que le sucede a todo el mundo.
- Le animaría a que se centrara más en lo que ha aprendido que en el propio fracaso.
- Le mostraría que el fracaso se puede superar y que siempre hay oportunidades para mejorar.
- Le diría que está bien cometer errores, pero que es importante aprender de ellos.