Su hijo le dice por la noche que no se siente bien, pero no tiene fiebre. ¿Qué harás?

  • Me quedaré con él y hablamos de lo que siente.
  • Estoy investigando si algo ha cambiado durante el día.
  • Consideraré si es una señal del cuerpo o una táctica.
  • Inventaré un ritual para la calma: un cuento, un toque, música.
  • Comenzaré a planificar cómo adaptarme a mañana, si realmente me enfermo.

Educación para el bienestar: Cómo crear una rutina que apoye la armonía física, mental y emocional de sus hijos Comenzar →