- Saber escuchar lo que alguien siente, aunque no lo diga.
- Saber cambiar los estados de ánimo para que las personas se sientan felices.
- Saber hacer reír a cualquier persona que esté triste.
- Saber dar a las personas la fuerza para enfrentar lo que les preocupa.
- Saber detener el tiempo para poder descansar cuando lo necesiten.