- Lo riego regularmente y le doy cuidado.
- Espero pacientemente a que crezca, pero no intervengo demasiado.
- A veces me olvido de él, pero trato de mantenerlo vivo.
- Quiero resultados rápidos, así que lo reviso constantemente.
- Tengo miedo de que algo lo destruya, por eso lo protejo de todo.