- Me siento limitado, pero sé que es por mi bien.
- Rápidamente buscaría una manera de facilitarme la dieta.
- No tengo problema con eso, si veo una razón clara y un objetivo.
- Sería difícil para mí, porque me gusta comer sin restricciones.
- No me gustaría, porque percibo la comida como una alegría, no como reglas.