- Le doy un cubo y una pala y lo observo en silencio.
- Empezaré a aconsejarle dónde debe empezar para que se mantenga.
- Le ayudaré, para que se vea bien - le dará alegría.
- Lo detendré hasta que entienda cómo hacerlo correctamente.
- Me pregunto si no es una pérdida de tiempo, ya que de todos modos se caerá.