- Desde una edad temprana, para tener herramientas para manejar el estrés.
- Cuando comience a sentir un mayor estrés, por ejemplo en la escuela.
- Solo si el niño ya comienza a sentirse abrumado.
- Nunca, porque los niños deben concentrarse primero en la escuela y en sus responsabilidades.
- Durante el período en el que comenzará a enfrentar mayores desafíos y demandas.