- Organizaré una reunión informal donde escucharé sus preocupaciones y propuestas.
- Comenzaré a alabarlos por sus pequeños logros y los animaré a dar más pasos.
- Crearé un plan claro de tareas con recompensas por los hitos alcanzados.
- Los dejaré trabajar un rato de forma independiente y esperaré a que encuentren su propia motivación.
- Estableceré nuevas reglas y aumentaré la presión para que regresen al rendimiento.