- Cambio completo de entorno y desconexión de las responsabilidades.
- Hablar con alguien que me entienda y me apoye.
- Tiempo a solas, sin ninguna influencia perturbadora.
- Volver a alguna actividad que me llena y me recarga de energía.
- Tengo problemas para reconocer qué es lo que realmente me ayuda.