Imagínate que suena tu teléfono todo el día, pero finalmente tienes un día libre. ¿Qué harías?

  • La curiosidad no me permite ignorarlo; al menos echaré un vistazo.
  • Apagaré el sonido y diré que todo puede esperar.
  • Empezaré a pensar si le debo algo a alguien.
  • Me enfadaré si alguien interrumpe mi paz.
  • Siento una ligera culpa por no comunicarme, pero me mantengo desconectado.

Cómo establecer límites en el mundo digital y encontrar la paz interior. Comenzar →