Imagina que una persona cercana a ti te habla sobre sus preocupaciones, que ella percibe como grandes, pero a ti te parecen pequeñas. ¿Qué harías?

  • Le diré que no es tan grave y lo animaré a que lo supere.
  • Estoy tratando de entender por qué significa tanto para él.
  • Le ofreceré otra perspectiva que podría ayudarle a ver las cosas con más claridad.
  • Puedo sentirme frustrado, pero trato de no esconderlo.
  • No me concentro en el contenido, sino en su estado emocional y en cómo puedo apoyarlo.

Disponibilidad emocional Comenzar →