- Miro al techo y trato de encontrar la motivación para levantarme.
- Me estiro para despertar mi cuerpo y luego empiezo el día poco a poco.
- Automáticamente cojo el teléfono y miro las notificaciones.
- Rápidamente me levanto para no perder ningún plan.
- Me quedaré acostado un rato más y dejaré fluir mis pensamientos.