- Cuando tengo un plan claro y veo que cada paso me acerca a la meta.
- Cuando tengo el apoyo de mis amigos y familiares, eso me motiva a seguir adelante.
- Cuando me siento presionado y tengo que lograr resultados en un tiempo determinado.
- Cuando puedo disfrutar de cada paso, incluso si no es completamente perfecto.
- Cuando tengo recompensas claramente establecidas por mis logros, eso me motiva a continuar.