- Le diría que se relaje y trate de centrarse durante un momento en algo que le guste.
- Le sugeriría que planificara más tiempo para estudiar.
- Le animaría a que lo logra, pero le dejaría encontrar su propia manera de calmarse.
- Le diría que el estrés es normal y que debe acostumbrarse a la presión.
- Le daría técnicas específicas de relajación, como la respiración o la meditación.