Imagínate que tienes un bajón por la tarde. ¿Qué es lo primero que notas?

  • No puedo concentrarme y los pensamientos se me escapan.
  • Estoy empezando a ponerme nervioso/a y distraído/a.
  • Sé que necesito comer algo o beber algo.
  • Sentimiento de que me gustaría apagarme por un momento.
  • No le presto atención – sigo adelante, sin importar el estado.

Hábitos alimenticios para mantener energía estable durante el día. Comenzar →