¿Cuándo fue la última vez que sentiste que ya tenías "demasiado"?

  • Cuando tenía problemas laborales o familiares al mismo tiempo, y no sabía por dónde empezar.
  • Cuando me di cuenta de que no me había dedicado a mí mismo/a ni a mis necesidades.
  • Al sentir que tengo que ser perfecto/a en todo y que he sacrificado demasiado tiempo.
  • Cuando no tenía suficiente tiempo para descansar y sentía que todo se acumulaba.
  • Cuando sentí que el mundo a mi alrededor se volvía más rápido y me costaba más mantener el ritmo.

Cómo manejar el estrés y el agotamiento de manera efectiva en un mundo acelerado. Comenzar →