- Divido mis tareas en pasos más pequeños y las resuelvo poco a poco.
- Busco apoyo de mis colegas o superiores.
- Estoy tratando de mantener la calma y analizar la situación de manera racional.
- Me recuerdo que cada problema tiene una solución y me concentro en las soluciones.
- Utilizo diversas técnicas de manejo del estrés, como la respiración o pausas cortas.