Imagina que tienes frente a ti la última hora del día. ¿Qué se corresponde más con tu ritual de la noche?

  • Vago en mis pensamientos y los dejo fluir.
  • Haré un resumen del día y consideraré qué podría haber hecho mejor.
  • Busco distracción: pongo algo, me pongo algo.
  • Apago todo a mi alrededor y trato de sumergirme en el silencio.
  • Voy a planear mi día de mañana para estar preparado.

Higiene nocturna: Cómo prepararse para un sueño de calidad Comenzar →